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México debatirá los presupuestos para 2027 en medio de una ralentización económica y en el punto de mira de las calificadoras


El equilibrio de las finanzas públicas se pondrá a prueba en la entrada al meridiano del Gobierno de Claudia Sheinbaum. La Secretaría de Hacienda entregará este martes al Congreso su propuesta económica para el próximo año, en medio de una ralentización económica y del compromiso de reducir el déficit fiscal, pese a la caída de los ingresos y el aumento del gasto. Los expertos coinciden en que, pese al mejor desempeño de la actividad económica en el segundo trimestre de este año, aún persisten los focos rojos en torno a la debilidad de la inversión, el futuro del TMEC y la incertidumbre sobre el consumo y el comercio. Bajo este panorama, el margen de maniobra del Ejecutivo para reducir el desbalance entre ingresos y egresos será limitado, un punto que estará bajo la lupa de las calificadoras. La hoja de ruta desvelará la perspectiva gubernamental en materia de crecimiento económico, consolidación fiscal, ingresos, egresos, así como los proyectos de inversión prioritarios.

En el sexenio anterior, durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, el déficit fiscal cerró en un nivel histórico de 5,8% del Producto Interno Bruto (PIB). Bajo las riendas de Sheinbaum, una de las prioridades ha sido reducir este desequilibrio, que ahora se sitúa en el 4,8% del PIB. Sin embargo, la meta es reducirlo por debajo del 4%, un nivel que aún no se ha alcanzado debido a las presiones sobre las finanzas públicas. El elevado desequilibrio ha encendido las alertas de agencias calificadoras como Moody’s y S&P, que ahora esperan la nueva estrategia del Gobierno para reducir el déficit. Los presupuestos para 2027 serán entregados al Poder Legislativo este martes para su eventual discusión y aprobación, a más tardar, en diciembre próximo.

Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios de la UNAM, coincide en que escaso margen de maniobra que tendrá el Ejecutivo dados los gastos inamovibles y que van en ascenso en rubros como pensiones y programas sociales, así como por la negativa a implementar una reforma fiscal en un año electoral. Para el especialista, el Gobierno federal echará mano de modificaciones a gravámenes ya existentes, como el IEPS (impuesto especial sobre producción y servicios), así como de una mayor fiscalización y vigilancia del llamado huachicol fiscal, para obtener más recursos. No obstante, advierte de que uno de los mayores frenos para dinamizar la economía mexicana sigue siendo la inseguridad.

El Centro de Estudios Económicos de Banamex prevé que, en el próximo Paquete Económico, el Gobierno reafirme en esta hoja de ruta su compromiso con la reducción del déficit, sin una reforma hacendaria y bajo supuestos macroeconómicos relativamente optimistas. Desde su perspectiva, la estrategia de Hacienda volverá a descansar en una mayor fiscalización, algunos ajustes y medidas administrativas para fortalecer la recaudación y una reducción del gasto respecto de 2026. “Consideramos difícil que, sin ajustes mayores, el déficit público amplio pueda disminuir por debajo del 4%, como propuso la Secretaría de Hacienda en los precriterios 2027”, indicó.

La institución financiera detalló que los ingresos públicos enfrentarían un entorno menos favorable, ya que un menor dinamismo del PIB limitaría la recaudación del ISR (impuesto sobre la renta) y del IVA (impuesto al valor agregado). Además, el deterioro estructural de la producción y las exportaciones petroleras ha reducido su contribución a los ingresos presupuestarios. “La base tributaria es limitada, el gasto obligatorio mantiene una tendencia ascendente y el apoyo a Pemex representa un pasivo contingente relevante. Sin medidas que amplíen de manera permanente los ingresos o reduzcan las presiones estructurales del gasto, cada ejercicio presupuestario ofrecerá menor margen para realizar el ajuste”, concluyeron.

La patronal empresarial, la Coparmex, señaló que el Paquete Económico 2027 debe ser una oportunidad para dejar atrás la inercia presupuestaria y colocar el gasto público al servicio del crecimiento económico. “México necesita finanzas públicas ordenadas, pero también recursos que atiendan los rezagos que hoy limitan la productividad, la inversión y la generación de empleo formal. Esperamos que la propuesta que se presente al Congreso establezca prioridades claras y decisiones que permitan recuperar la confianza en el rumbo económico del país”, refirió el organismo empresarial.

En materia de ingresos, el presidente de la Coparmex, Juan José Sierra, exhortó al Gobierno federal a no crear nuevos impuestos. El líder empresarial indicó que se debe construir una ruta creíble para reducir el déficit y contener el endeudamiento, sin recurrir a recortes indiscriminados que disminuyan la capacidad del Estado para cumplir sus responsabilidades. “Cada peso gastado debe responder a una necesidad concreta y generar valor para los mexicanos. Esta revisión también debe alcanzar a las empresas públicas del Estado. Pemex y CFE son estratégicas para México, pero requieren esquemas que garanticen su viabilidad financiera y operativa”, zanjó.

El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, entregará su propuesta de presupuesto para 2027 en un contexto de claroscuros para la economía mexicana y de cara a un próximo periodo electoral. En el segundo trimestre de este año, la economía mexicana retomó su impulso tras la caída del primer trimestre y creció un 1,5%, según cifras oficiales. Además, el peso se sitúa en una posición de fortaleza, cotizando por debajo de los 17 dólares por unidad y con el crudo de exportación por encima de los 90 dólares por barril. No obstante, en un escenario económico aún mermado por la incertidumbre arancelaria y los conflictos geopolíticos, la Administración de Sheinbaum deberá maniobrar con pulso quirúrgico para mantener el equilibrio financiero, con ello, asegurar el grado de inversión del país.


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