Lindsay Clancy: el juicio que debate sobre salud mental, depresión y psicosis postparto
En diciembre de 2022, Lindsay acudió a una sala de emergencias por ideación suicida, en enero de 2023, ingresó a una instalación psiquiátrica; sus médicos testificaron que en las sesiones previas no mostró signos de psicosis, manía o intenciones de dañar a terceros, pero días después mató a sus hijos.
Patrick Clancy respiró mientras testificaba sobre cada uno de sus tres hijos pequeños, muertos por asfixia por su madre, Lindsay.
“Cora adoraba a las princesas, Dawson era fan de Paw Patrol y Callan era un bebé muy feliz”.
Sobre Lindsay Clancy dijo era una madre “muy dedicada” que hacía todo por sus hijos. Detalló que les tomó cientos de fotos; algunas las incluyó en collages que colgaban en su casa, dijo.
Pero en el fondo, Lindsay Clancy lidiaba con estrés, ansiedad y otros problemas de salud mental que se desarrollaron después del parto, según su exmarido; problemas que se agravaron cuando se preparaba para regresar al trabajo después del nacimiento de su tercer hijo en mayo de 2022.
A principios de diciembre de 2022 empezó a tomar n nuevo antipsicótico, según testificó su exmarido. Por esas fechas, ella le dijo que tenía tendencias suicidas y que tenía “pensamientos intrusivos” sobre hacerles daño a los niños, afirmó.
El juicio
En un tribunal de Plymouth, Massachusetts, se desarrolla el juicio penal contra Lindsay Clancy, una enfermera de 35 años acusada del homicidio de sus tres hijos: Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses.
El caso se centra en la determinación de su estado mental el 24 de enero de 2023, fecha en que ocurrieron los hechos en su residencia de Duxbury.
Los registros médicos presentados durante el juicio detallan un periodo de inestabilidad de salud mental que comenzó meses antes de los sucesos. Entre septiembre de 2022 y enero de 2023, Clancy mantuvo aproximadamente doce sesiones con la psiquiatra Jennifer Tufts. Durante este tiempo, la acusada reportó síntomas de ansiedad, insomnio y dificultades para establecer un vínculo con su hijo menor.
La documentación clínica muestra múltiples ajustes en su medicación. Clancy expresó en mensajes a sus proveedores de salud su disconformidad con fármacos como el Remeron, mencionando efectos secundarios que calificó de intolerables y la aparición de pensamientos intrusivos. En diciembre de 2022, la paciente acudió a una sala de emergencias por ideación suicida, a principios de enero de 2023, ingresó voluntariamente en una instalación psiquiátrica por varios días.


