Rusia exige pruebas a Pedro Sánchez y le acusa de “correr tras los micrófonos”
Moscú conmina al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a presentar evidencias por su acusación de una campaña de desinformación rusa en torno a la crisis de Ceuta, y recuerda que existen canales diplomáticos para formalizar este tipo de acusaciones. “Tenemos una embajada en Madrid. Podrían haber enviado allí las consultas pertinentes. Podrían haber apelado a los mecanismos de Naciones Unidas. Madrid no hizo nada de esto y nadie nos ha dicho nada. En cambio, han corrido tras los micrófonos para hacer declaraciones”, ha declarado este martes la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, ante las afirmaciones de Sánchez de que países como Rusia e Israel han difundido bulos para desestabilizar a España tras la irrupción masiva de inmigrantes en Ceuta el pasado 30 de julio.
“Cuando existen acusaciones, debe haber algunos hechos que requieren verificación. Solo entonces se puede hablar de las acusaciones como, no sé, algo a tomar en serio”, ha agregado la portavoz de Exteriores de Rusia. “Sin hechos, sin información respaldada por cifras, fechas y nombres, simplemente no hay nada que discutir. Cualquier otro país podría haber estado involucrado porque no hay pruebas que lo confirmen”, ha añadido.
Sánchez exculpó completamente a Marruecos en una entrevista concedida el lunes a la Cadena SER, afirmando que no hay evidencias que prueben su rol en la entrada de decenas de miles de inmigrantes en la ciudad española., al mismo tiempo, señaló a Rusia, a Israel y la “internacional ultraderechista” de propagar mentiras para aumentar la tensión en torno a una crisis migratoria que algunos miembros del Ejecutivo dieron por resuelta hace un mes y ha derivado en una situación de emergencia. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, negó este lunes con un lacónico “no, no lo está”, que Rusia estuviera involucrada en la tensión generada en torno a Ceuta.
El jefe del Ejecutivo español apuntó a que la difusión de mentiras sería una venganza por la oposición española a las guerras desatadas por Vladímir Putin y Benjamín Netanyahu. “Es evidente que si Rusia se mete a desinformar sobre esta cuestión o Israel también desinforma criticando al Gobierno de España, no será porque les preocupa la migración en España o en Europa, sino por las posiciones políticas que estamos manteniendo, yo creo que valientes, respecto al genocidio en Gaza o respecto a la invasión de Putin en Ucrania”, explicó el presidente del Gobierno español.
Este martes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha insistido en que Rusia, Israel y foros de ultraderecha estuvieron detrás de la difusión de bulos que desataron la crisis migratoria en Ceuta. “Me remito a informes internos del Ministerio de Asuntos Exteriores”, ha dicho, para luego señalar también a informes de la Comisión Europea. Además, ha reiterado, como ya hiciera Sánchez, que no hay evidencia de que Marruecos esté detrás de la entrada masiva e irregular de migrantes de los días 30 y 31 de julio.
Más allá de la crisis ceutí, los servicios de inteligencia europeos han probado a lo largo de la última década las varias operaciones de desinformación rusas a través de Internet dirigidas contra los países del bloque, aunque sus acciones abarcan todos los rincones del planeta. El objetivo del Kremlin es desestabilizar a los gobiernos que no son favorables a sus intereses, alentar los disturbios y hundir la confianza en las instituciones democráticas. Es bien conocida la fábrica de trolls de Yevgueni Prigozhin, el fallecido dueño del grupo de mercenarios Wagner, y las actividades de los servicios secretos rusos han proseguido tras su cierre. Por ejemplo, el último informe del Departamento de Seguridad Nacional acusaba directamente a Moscú de fomentar el caos a raíz de la catástrofe de la dana.


