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Afganistán, Somalia y Yemen desaparecen de los últimos informes del hambre de EE UU: “Trump está politizando el análisis”


Una amenaza de apagón informativo se cierne sobre la Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWS NET, por sus siglas en inglés), uno de los principales sistemas de monitoreo de datos para anticipar crisis alimentarias y planificar la atención humanitaria a nivel mundial. Creada por la suspendida agencia de cooperación estadounidense USAID y en manos hoy del Departamento de Estado, la plataforma norteamericana ya había sufrido interrupciones y controversias políticas en el pasado. Este verano, las alarmas se han vuelto a encender después de que Afganistán, Somalia y Yemen dejaran de figurar en el Informe sobre las perspectivas de las necesidades máximas de ayuda alimentaria publicado anualmente y en el informe mensual sobre las perspectivas de la ayuda alimentaria.

Durante la presentación telemática del último informe mensual, FEWS NET reconoció que “ya no publica información sobre varios países que antes se incluían en este producto”. En el mapa mostrado durante la sesión no aparecían estos tres países. También faltaban Etiopía y El Salvador. Afganistán, Somalia y Yemen siguen estando entre los países con mayores necesidades alimentarias del planeta.

FEWS NET se ha convertido en una referencia mundial porque sus informes combinan análisis de datos meteorológicos, agrícolas, económicos y de conflicto, procedentes tanto de satélites como de organismos locales. Ese conjunto de datos permite prever la evolución de la inseguridad alimentaria entre seis y doce meses antes. El sistema produce informes y cuenta con una base de datos abierta que cualquier persona puede consultar.

La chispa saltó cuando Devex, un medio especializado en desarrollo global, publicó una información que despertó preocupación entre organizaciones humanitarias internacionales y exdirectivos de USAID, la agencia de cooperación estadounidense desmantelada por la Administración Trump, que creó a FEWS NET en 1985 y la financió y supervisó hasta febrero de 2025.

La plataforma, que actualmente opera bajo la supervisión del Departamento de Estado de EE UU, remitió cualquier pregunta sobre cambios en sus informes a ese organismo. Un portavoz del Departamento de Estado no confirmó ni negó los cambios denunciados, pero sí aseguró a este diario que “FEWS NET es un contrato financiado por el Gobierno de EE UU” que produce información que sirve de base para las decisiones del Departamento en materia de ayuda alimentaria. Y lo hace, agrega, “centrándose en los países que se ajustan a las prioridades políticas generales del secretario”.

Pero este martes, un funcionario del Departamento de Estado ha asegurado a este diario que “los informes públicos de FEWS Net sobre Somalia, Afganistán y Yemen se reanudarán a partir de septiembre”. Sin embargo, ha añadido el portavoz en el correo electrónico, “el Departamento seguirá evaluando que todos los programas utilicen adecuadamente los recursos limitados para abordar las prioridades de política exterior”.

FEWS NET es un contrato financiado por el Gobierno de EE UU que proporciona al Departamento un seguimiento y un análisis integrados de la inseguridad alimentaria aguda actual, centrándose en los países que se ajustan a las prioridades políticas generales del secretario

Departamento de Estado de Estados Unidos

Jeremy Konyndyk, presidente de Refugees International y exdirector de la Oficina de Asistencia para Desastres en el Extranjero de USAID, considera que existen suficientes señales para temer un nuevo golpe al sistema de monitoreo. “Si han dejado de informar sobre determinados países, la única razón es que el Departamento de Estado les haya dado instrucciones para hacerlo”, afirma, en una entrevista por videollamada. “La Administración Trump está politizando cada vez más el análisis de la hambruna. El Departamento de Estado no quiere que su propio sistema de información le revele cuáles son las consecuencias de sus decisiones políticas”, denuncia.

Alex de Waal, uno de los mayores expertos en hambrunas y crisis alimentarias, confirma el diagnóstico. “La Administración Trump ha decidido, en esencia, que algunos países no cuentan”, le ha dicho a este diario por correo electrónico.

Presiones políticas

Simon Winter, vicepresidente de Seguridad Nutricional Humanitaria en RF Catalytic Capital, una organización afiliada a la Fundación Rockefeller, explica que organizaciones como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), Unicef y Acnur utilizan FEWS NET para anticipar emergencias alimentarias, decidir dónde desplegar recursos (como kits de alimentos o transferencias monetarias) y evaluar el riesgo de hambruna. “FEWS NET se ha convertido en un bien público global”, afirma por videollamada.

Aunque existen otros sistemas de alerta temprana sobre inseguridad alimentaria, como la Clasificación Integrada de las Fases de Seguridad Alimentaria (IPC), que emite las declaraciones oficiales de hambruna, o el HungerMap del PMA, FEWS NET desempeña un papel singular. Konyndyk explica que la plataforma estadounidense es un complemento independiente. “Los países forman parte del proceso [de redacción de informes del IPC] y con frecuencia se ejerce cierta presión política para evitar una declaración de hambruna. Por eso es importante que FEWS NET realice en paralelo un análisis creíble e independiente”. El temor ahora, añade, es que si dejan de emitir información sobre Afganistán, Somalia y Yemen, sea más difícil demostrar allí condiciones de hambruna.

La Administración Trump está politizando cada vez más el análisis de la hambruna. El Departamento de Estado no quiere que su propio sistema de información le revele cuáles son las consecuencias de sus decisiones políticas

Jeremy Konyndyk, presidente de Refugees International

Esta no es la primera vez que la plataforma está en el punto de mira de Donald Trump: en 2017, su Administración propuso suprimir el sistema dentro de una amplia batería de recortes a la ayuda internacional. Aunque entonces logró sobrevivir, durante el segundo mandato de Trump la red quedó temporalmente paralizada tras el desmantelamiento de USAID. En febrero de 2025, la página web quedó suspendida hasta que, en junio de ese mismo año, tras una fuerte reacción de organizaciones humanitarias, fue reactivada.

Pero las tensiones en torno a FEWS NET no se han limitado a los recortes presupuestarios. Durante la Administración Biden surgió una fuerte controversia cuando, en diciembre de 2024, la agencia retiró una alerta sobre el riesgo de hambruna en Gaza tras presiones de Washington. El sistema no publica datos ni informes sobre la Franja palestina desde finales de 2025.

Ahora se teme que el apagón informativo sea mayor. Rajiv J. Shah, hoy presidente de la Fundación Rockefeller y antes administrador de USAID durante la presidencia de Barack Obama, alertó en una nota de prensa de que dejar de facilitar datos sobre Afganistán, Somalia y Yemen “significa que el mundo perderá acceso a la información sobre un total de 38,1 millones de personas que, según las previsiones, se enfrentarán este año a una crisis alimentaria o a formas más graves de hambre”. “No podemos evitar que las personas más hambrientas del mundo mueran de hambre si actuamos a ciegas”, agregó.

Un momento crítico

Que Afganistán, Somalia y Yemen dejen de figurar en algunos de los principales informes de alerta alimentaria preocupa especialmente por el contexto en el que se produce. Los tres países han experimentado recortes de ayuda humanitaria tras la suspensión de USAID y las posteriores reducciones de partidas presupuestarias de algunos países europeos. Para mediados de 2025, la Administración Trump había rescindido todas las adjudicaciones de ayuda exterior con actividades en Afganistán, según un informe del Congreso de EE UU. Médicos Sin Fronteras ha denunciado que Washington también excluyó a Yemen de los fondos humanitarios para ayuda alimentaria y que el número de niños en desnutrición se está disparando.

Konyndyk, que estaba en Somalia cuando recibió la noticia de los cambios en FEWS NET, asegura que allí “se ha producido una retirada total” del apoyo estadounidense. “Solía proporcionar alrededor de tres cuartas partes de la ayuda alimentaria. Cuando eso desaparece de forma abrupta, significa que el número de personas que recibían apoyo del PMA ha pasado de dos millones a apenas 350.000. La gente se ve obligada a comer solo unos pocos días a la semana”, describe.

A esto se suma la irrupción de un fenómeno de El Niño mucho más intenso. De hecho, según el informe de proyecciones de asistencia alimentaria de julio, ya se temía que, de aquí a enero de 2027, en Somalia se produjeran inundaciones extremas, cuantiosas pérdidas de cosechas y el aislamiento de comunidades que condujeran a algunas regiones a la hambruna.

“Este es el tipo de situación para el que se creó FEWS NET. Este es el momento de prepararse para ese escenario. Pero, en lugar de realizar ese análisis y actuar en consecuencia, el Gobierno de EE UU simplemente está cortando de raíz el análisis”, afirma Konyndyk.

Además, hace una semana, la ONU alertó de que los conflictos armados actuales y el bloqueo del estrecho de Ormuz amenazaban la seguridad alimentaria del mundo como nunca antes. En el debate del Consejo de Seguridad, los directivos de organizaciones humanitarias y delegados de varios países insistieron en la urgencia de la prevención. “Esperar a que se declare la hambruna es un incumplimiento total del deber”, aseguraba el director del PMA, Carl Skau.

Mientras se aclara el futuro de FEWS NET, organizaciones filantrópicas como la Fundación Rockefeller trabajan en un plan B. Hace un año, a raíz de la suspensión temporal del sistema de alertas, la fundación lanzó la iniciativa Reimaginando la Seguridad Nutricional Humanitaria que trabaja para crear una “Comunidad de Datos” que coordine información de las principales organizaciones de ayuda humanitaria y utilice la IA para impulsar sistemas de alerta más robustos y menos vulnerables a cambios en la financiación internacional. La iniciativa financia un nuevo impulso al sistema RAAPID de la Nasa, según explica Winter, hacerla “menos dependiente del Gobierno de EE UU” y para potenciar el uso de datos satelitales para producir evaluaciones agrícolas rápidas. También han puesto en marcha proyectos piloto de sistemas de alerta temprana local en Somalia, Haití y Filipinas.


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