Gioconda Belli, premio de Literatura en Lenguas Romances: “Los nicaragüenses seguimos en el mundo y vamos a luchar por la libertad”
La escritora nicaragüense Gioconda Belli (Managua, 77 años) se ha alzado este lunes con el prestigioso premio de Literatura en Lenguas Romances, otorgado cada año por la Feria del Libro de Guadalajara. La FIL ha premiado la escritura íntima y política de la autora, de la que ha destacado su revitalización de “la expresión poética del cuerpo, el deseo y el goce femenino”, en la que también convergen lo colectivo, “el erotismo y la historia”. La escritora, que vive exiliada en España desde hace cinco años, ha recibido el reconocimiento con una enorme alegría, agradeciendo la tradición literaria de su tierra natal. “Los nicaragüenses seguimos en el mundo y vamos a seguir escribiendo y luchando por la libertad de nuestro país”, ha afirmado tajante la escritora, que guarda con especial cariño su primera experiencia en el exilio, en México, en plena dictadura de Somoza, en 1975. “Mexico fue un bastión de la solidaridad contra las tiranías”, ha resaltado antes de mostrarse crítica con la posición “indiferente” que está adoptando actualmente el Gobierno mexicano hacia esta segunda vuelta protagonizada por el sandinismo.
Gioconda Belli, como Sergio Ramírez y un puñado más de intelectuales, se ha convertido en uno de los símbolos del destierro al que ha abocado a cientos de personas la tiranía de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, la segunda que le toca padecer a la autora. Belli se ve a sí misma como “un animal político”, ha dicho en ese sentido, y ha “vivido intensamente la política, entendida como resistencia”: sin tristeza, ni seriedad, simplemente, con determinación e imaginación. “Uno de los grandes problemas del mundo es que hay una crisis de imaginación. No hemos imaginado otros mundos”, ha recalcado. “La palabra y los libros”, ha añadido, por contraste, “seguirán siendo fundamentales para trascender esta época”.
La autora del poemario Sobre la grama (1972) y de las novelas La mujer habitada (1988) y El país de las mujeres (2010), entre otras obras, es la primera escritora centroamericana en ganar este reconocimiento, dotado con 150.000 dólares, y la primera persona nicaragüense en alzarse con él. Belli recibirá oficialmente el galardón durante la jornada inaugural de la feria, que tendrá lugar el 28 de noviembre en Guadalajara, la capital de Jalisco, al oeste mexicano. La ciudad se ha configurado como uno de los grandes polos culturales del país, en parte gracias al potente foro de las letras hispanas, que este año tendrá a Italia como invitado de honor. La comisión organizadora prepara un extenso programa con 61 autores, inspirado en las palabras del escritor Umberto Eco ―“El mundo nos habla como un gran libro”―, de cuya muerte se cumplen 10 años.
Hay doble aniversario en esta convocatoria, en la que la propia FIL celebra su edición número 40. Para ir abriendo el apetito, la feria anunció hace menos de dos semanas una lista con 26 novelistas menores de 40 años, a los que seleccionó como las voces que están renovando la ficción y ampliando los horizontes de la novela contemporánea en español. El foro anunció también esta semana el premio de Literaturas Indígenas de América de este año, que ha recaído en el poeta guatemalteco garífuna Wingston González. Resta conocer quién se hará con el premio Sor Juana Inés de la Cruz, otorgado a mujeres que escriben en español y que la propia Gioconda Belli recibió en 2008.
Con el reconocimiento de este lunes, la nicaragüense se ha hecho con los dos grandes galardones de la FIL, este último, otorgado a conjunto de una obra publicada en cualquiera de las lenguas romances: español, catalán, gallego, francés, occitano, italiano, rumano o portugués. El año pasado lo ganó el autor francolibanés Amin Maalouf, el anterior, el mozambiqueño Mia Couto, que se han sumado a una nutrida y selecta lista inaugurada por el poeta chileno Nicanor Parra en 1991.
Carmen Alemany, representante del jurado que le ha concedido el premio por unanimidad, ha resaltado que Gioconda Belli ha extendido las mismas preocupaciones presentes en su poesía a la novela, las memorias y el ensayo, “en una obra atravesada por las grandes convulsiones políticas de Nicaragua que ha influido en varias generaciones de escritores y lectores”. La comisión encargada había recibido 75 candidaturas, entre las que había varias coincidencias. En total, se evaluaron 54 postulaciones de 17 países: Argentina, Bolivia, Cabo Verde, Chile, Colombia, Cuba, España, Francia, Guatemala, Haití, Italia, México, Nicaragua, Portugal, Puerto Rico, Rumanía y Siria.
Han pasado varias décadas entre el primer y el segundo exilio impuesto a la escritora, que se observa a sí misma en otro momento. “Tengo una obra, no estoy sola ni cuando estoy sola. Tengo toda esa experiencia, esas ganas de decir. Y eso me ha ayudado mucho, porque ahora sí siento que tengo una voz que tiene cosas que decir en este momento, con todos los migrantes y todos los que estamos siendo desplazados en el mundo por diferentes razones”, ha ensalzado.
Su defensa de la libertad contra las tiranías no se entiende sin su férrea defensa del feminismo, que vertebra su obra y entrelaza lo íntimo y lo corporal con lo político y lo social. “Empecé a escribir poesía como una celebración de mi cuerpo, sin darme cuenta de que eso era subversivo. Cuando me di cuenta de que aquello me estaba costando un escándalo, entonces me di cuenta de que había una necesidad de las mujeres mismas, de todas nosotras, de afirmarnos, de cantarnos, de ser felices y no sentir esa discriminación”, ha puesto en valor antes de reconocer que, a pesar de que la sociedad ha visto el cuerpo de la mujer “como algo peligroso”, para ella “ha sido un gran gusto”: “Yo tenía un sentido de mí misma y de mi ser mujer de mucho orgullo”, ha dicho con honestidad y sencillez.
Además de este, Gioconda Belli ha recibido otros premios importantes, como el Casa de las Américas (1978), el Hermann Kesten del PEN Alemán (2018) y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2023). Es también Caballero de las Artes y las Letras de Francia y miembro correspondiente de la Real Academia Española.



