Un grupo de militares intenta dar un golpe de Estado en Níger
Un grupo de militares ha protagonizado este sábado un intento de golpe de Estado en Níger. Los soldados han atacado el Palacio Presidencial, el aeropuerto internacional Diori Hamani y la base 101 en Niamey, la capital del país, pero se han encontrado con una fuerte resistencia por parte de militares leales al presidente, el general Abdourahamane Tiani, que habrían recuperado el control de la situación, según el Gobierno. Los combates comenzaron en la madrugada de este sábado y se han prolongado hasta por la mañana. Mediante un comunicado leído en la televisión nacional, el ministro de Defensa, Salifou Modi, ha confirmado “un motín” por parte de soldados de la base 101 que “secuestraron a algunos de sus camaradas y efectuaron disparos sobre ciertos sitios sensibles de la ciudad de Niamey”.
Vecinos de la capital han informado de que los disparos comenzaron sobre la una de la madrugada y se extendieron en particular al barrio donde se encuentra la residencia del presidente y la sede de la televisión nacional, así como a los alrededores del aeropuerto y al citado cuartel militar 101, que alberga una base de drones así como dos destacamentos extranjeros, mercenarios rusos del Africa Corps y un contingente de 300 soldados italianos que realiza tareas de cooperación militar. Fuentes próximas a los acontecimientos aseguraron que a los soldados amotinados en la capital se habrían sumado unidades militares venidas del interior del país, en particular de Tillaberi y Dosso, regiones próximas a Niamey y especialmente castigadas por ataques yihadistas.
Los soldados alzados, entre los que se encontrarían miembros de las fuerzas especiales, intentaron hacerse con el control de la Radio Televisión Nigeria (RTN), que dejó de emitir durante horas, y acceder al palacio presidencial, pero fueron rechazados por las fuerzas leales a la junta militar que gobierna el país, en particular por elementos de la guardia presidencial. Este sábado reinaba aún la confusión sobre los motivos de los amotinados, pero en las últimas semanas se había filtrado la existencia de un cierto malestar en el Ejército por las importantes pérdidas sufridas en la lucha contra los grupos yihadistas que operan en el país.
En las primeras horas del alzamiento militar muchos ciudadanos pensaron que se trataba de un nuevo ataque de los islamistas radicales contra el aeropuerto, como ya ocurriera en enero pasado por parte de Estado Islámico y en junio por efectivos del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM, por sus siglas en árabe). Sin embargo, los disparos de armas automáticas en los alrededores del palacio presidencial y la televisión hicieron sospechar que se trataba de un intento de golpe de Estado, como posteriormente se confirmó.
Níger está gobernado por el general Tiani desde el golpe de Estado del 26 de julio de 2023, cuando se alzó en armas para derrocar al presidente Mohamed Bazoum, elegido en las urnas, quien tres años después continúa retenido a la fuerza en un ala del palacio presidencial. Los militares tomaron el poder alegando falta de empeño del Gobierno en el combate contra los grupos yihadistas, al igual que ocurriera en los años anteriores en Malí y Burkina Faso. Como en los países vecinos del Sahel, la junta militar nigerina expulsó a los soldados franceses y se alió con Rusia, que envió mercenarios a Niamey. Pese al tiempo transcurrido, los radicales siguen mostrando una gran capacidad operativa para infringir severos daños al Ejército, tal y como han demostrado recientemente.
En la actualidad, Níger forma parte de la Alianza de Estados del Sahel (AES) junto a los citados Mali y Burkina Faso después de que los tres países rompieran con la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao).



