La muerte del matrimonio hallado en un jacuzzi en Cullera apunta a una posible sucesión fatal de accidentes
La muerte de un matrimonio de 48 (neozelandés) y 51 años (irlandesa) en un chalet alquilado en la localidad valenciana de Cullera (24.700 habitantes), cuyos cuerpos sin vida fueron encontrados el martes por sus dos hijos menores de edad en el jacuzzi de la vivienda vacacional, apunta a una sucesión fatal de accidentes, según apuntan las autopsias practicadas a la pareja, señalan fuentes conocedoras del caso. En un principio, se encontraron indicios de violencia en las muertes, pero con el avance de las pesquisas, la hipótesis que cobró más fuerza entre los agentes del servicio de Criminalística y del Grupo de Homicidios de la Guardia Civil apunta a una sucesión fatal de accidentes y que pudieron comenzar en el funcionamiento del jacuzzi.
Una indisposición repentina o un fallo técnico en el jacuzzi impidió, según una reconstrucción del suceso, que la mujer pudiese salir de la bañera, y el marido, en un intento de salvarla, pudo recibir una descarga eléctrica al manipular el electrodoméstico y la inhalación de algún gas o sustancia pudo afectarles, según adelanta Las Provincias y han confirmado fuentes de la investigación a EL PAÍS. La reconstrucción de sus muertes y la posible causa no serán, sin embargo, concluyentes hasta que estén los resultados de los análisis toxicológicos.
Los dos hijos menores de la pareja, de 14 y 15 años, fueron los que encontraron los cuerpos de sus padres junto al jacuzzi de la vivienda que alquilaron en la urbanización de Cullera Cap Blanc, una de las zonas residenciales más exclusivas de la localidad turística y situada en la ladera de la montaña del Faro. La familia había arrendado en la zona un chalet adosado para pasar las vacaciones. Los menores pidieron auxilio a un vecino, que llamó al teléfono de Emergencias 112 para informar del hallazgo.
El equipo de Policía Judicial de Homicidios de la Guardia Civil se hizo cargo de la investigación. En un primer análisis de los cuerpos, hallados desnudos junto a la bañera, no se observaron signos de violencia, pero después se encontró que “presentaban lesiones que parecían punzantes”. Una inspección más detenida permitió descartar también la hipótesis de la intrusión o asalto a la residencia, así que la posibilidad de que el suceso fuera fruto de un accidente cobró fuerza.
De hecho, uno de los escenarios que no descartaban los investigadores es si una de las víctimas se resbaló y cayó golpeándose y la otra, en un intento de ayudarla, le pudo provocar las lesiones punzantes. Otro elemento sobre el que han puesto atención los agentes es el funcionamiento del jacuzzi, ante una posible contaminación del agua.
Los cadáveres fueron trasladados a última hora del martes al Instituto de Medicina Legal de Valencia para practicarles las autopsias, cuyo resultado arroje luz sobre la causa de este extraño suceso.



