Muere Harald V, rey de Noruega, a los 89 años
El rey Harald V de Noruega ha fallecido este viernes en Oslo a los 89 años. Padecía una anemia hemolítica, y había sido ingresado en agosto en el hospital para tratarse de una acumulación de líquido provocada por la cortisona que tomaba para contenerla. Al final, tuvo una infección bacteriana en la sangre. El monarca llevaba desde 1991 en el trono junto con su esposa, la reina Sonia, y siempre había dicho que solo abdicaría si su salud no le permitía seguir adelante. Consideraba que su tarea era hasta la muerte, lo mismo que la soberana británica, Isabel II, fallecida a los 96 años en 2022.
Harald había entrado y salido de diversos centros médicos desde 2020, pero volvía a su puesto en cuanto recibía el alta. Era siempre el miembro más valorado de la Casa Real en los sondeos anuales publicados por la agencia oficial de noticias (NTB), y también por la cadena pública de televisión (NRK). Le sucederá en el trono su hijo Haakon, de 53 años, con el título de Haakon VIII. Está casado con la princesa Mette-Marit, de su misma edad, que fue sometida a un trasplante de pulmón en junio pasado.
En estos momentos, la monarquía sueca —con Carlos XVI al frente— es la única en Europa que no ha vivido un relevo generacional en los últimos años. Allí, la heredera es la princesa Victoria, de 49 años.
El fallecido Harald era hijo del rey Olav V y la princesa Marta de Suecia, y junto con la reina Sonia (89) tuvieron además una hija, la princesa Marta Luisa (52 años). Eran abuelos de cinco nietos.
El monarca había tenido varios problemas de salud en los últimos tiempos. A principios de febrero de 2024 se recuperó de una infección respiratoria. Había enfermado durante unas vacaciones en Malasia y tuvieron que ponerle un marcapasos. En 2022, estuvo hospitalizado con la covid. En 2021, fue operado de la rodilla y caminaba ayudándose de muletas. En 2020, los médicos reemplazaron una válvula cardiaca que le fue implantada en 2005. También le extirparon un tumor de la vejiga.
Durante esas ausencias, le sustituyó el príncipe Haakon. A lo largo de estos años en los que ha ido ganando protagonismo, el hijo ha declarado que se distribuía el trabajo con su padre “como si fuéramos un equipo”.
Harald V nació en 1937 en Asker, cerca de Oslo, y en ese momento fue el primer príncipe noruego en venir al mundo en su país desde Olav IV, en 1370. Como era nieto de Maud de Gales, hija del rey Eduardo VII del Reino Unido —casada con Haakon VII— figuraba también en la línea sucesoria del trono británico.
La noruega es la única monarquía refrendada por un referéndum, aunque dicha consulta tuvo matices importantes. “En 1905, Noruega salió de la unión que mantenía con Suecia, y la decisión de inclinarse por una monarquía en lugar de optar por una república fue geopolítica”, explica por teléfono Kjetil Alstadheim, editor político y comentarista del rotativo noruego Aftenposten.
Se trató, en fin, de una cuestión de seguridad, “porque dado que había lazos familiares con el Reino Unido, se trataba de asegurar una alianza con una de las naciones más importantes de Europa”, continúa Alstadheim. El entonces futuro rey era un príncipe danés que pasó a llamarse Haakon VII, y era el abuelo de Harald. Como quería estar seguro de ser aceptado por la ciudadanía, “se discutió si debía organizarse un referéndum con una pregunta sobre si se prefería una monarquía o una república, pero no se afrontaron riesgos”, relata el editor político de Aftenposten. “Se planteó de manera que el ciudadano debía responder sobre si apoyaba que el Parlamento llamara a ese príncipe danés a convertirse en rey de Noruega. Y la respuesta fue afirmativa, por gran mayoría: del 78,9%”.
El rey tenía dos hermanas mayores, las princesas Ragnhild —fallecida en 2012— y Astrid, que tiene 94 años. Ambas estaban fuera de la línea sucesoria debido a sus matrimonios morganáticos. Después de terminar la Secundaria, Harald ingresó en la Academia Militar y ostentaba el rango de general de los Ejércitos de Tierra y Aire, y almirante de la Armada.

Durante la Segunda Guerra Mundial, y tras la invasión alemana de su país en 1940, su padre y su abuelo se instalaron en Londres junto con el Gobierno en el exilio. Harald viajó con su madre y hermanas a Estados Unidos y regresaron a Europa finalizada la contienda. En 1957 falleció Haakon VII y fue proclamado soberano Olav V, pasando Harald a primera línea como heredero. Buen deportista, participó en la modalidad de vela en los Juegos Olímpicos y también en los campeonatos de Europa y los Mundiales de la misma especialidad. Con su tripulación, ganaron a su vez medallas de oro, plata y bronce en los años ochenta.
En 1959, las reinas Ingrid de Dinamarca y Federica de Grecia organizaron un baile para familias reales. Entre los invitados figuraban los tres hijos de Federica: la hoy reina Sofía de España y sus hermanos, Constantino e Irene. En 1996, la reina Sofía reconoció que hubo allí un intento de emparejarlos, “pero el resultado forzado fue nulo”, según le dijo a la periodista Pilar Urbano. El esfuerzo fue sobre todo vano porque el heredero a la corona noruega estaba enamorado ya de Sonia Haraldsen, una joven plebeya que no era del agrado de sus regios padres. Hija de un empresario textil, conoció en 1959 a Harald en una fiesta, cuando ambos tenían 22 años. Estuvieron casi una década de novios, la mayor parte en secreto, a los 23 años, Harald fue enviado a la universidad británica de Oxford a estudiar Economía y Política (entre 1960 y 1962). La pareja no obtuvo permiso para casarse hasta 1968, cuando el príncipe, único hijo varón, amenazó con renunciar a sus derechos dinásticos o seguir soltero y sin descendencia. Ante la perspectiva de una crisis constitucional, el 28 de agosto de ese año contrajeron matrimonio.

Junto a Haakon, debería ejercer de reina consorte su esposa, Mette-Marit, pero no está claro que pueda afrontar una labor de esta clase debido a su trasplante de pulmón. Por otro lado, el escándalo desatado por su relación con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, ha dañado su reputación. También ha sido sonado el historial delictivo de su primer hijo, Marius Borg Høiby, nacido antes de su regio matrimonio, y que fue condenado en junio a cuatro años de cárcel por dos cargos de violación. Ante esta situación, los príncipes Ingrid Alexandra (22) y Sverre Magnus (20), los dos hijos de Haakon y Mette-Marit, han ido cobrando protagonismo a pesar de que se encuentran todavía estudiando. Está por ver las tareas que se les podrán asignar a partir de ahora en una Casa Real con pocos miembros, ya que la princesa Marta Luisa no las lleva a cabo.
La situación de la hermana de Haakon es singular, en especial desde su boda, celebrada en 2024, con el estadounidense Durek Verret, que se presenta como un chamán, empresario y escritor. La princesa estaba divorciada de su primer marido, Ari Behn, que se quitó la vida en 2019, a los 47 años, y ha sido objeto de críticas por su actual relación sentimental. Después de varios choques en el entorno real, y para evitar confusiones y también la obtención de ingresos a costa del título principesco, lo tiene que borrar de las actividades comerciales que lleva a cabo con Verret.

Noruega suele liderar la lista de democracias plenas elaborada todos los años por The Economist Intelligence Unit, la división de análisis e investigación del grupo que publica la famosa revista. El apoyo popular a la monarquía es considerable en un país con un movimiento republicano que ronda el 15%, según las encuestas. Pero los escándalos de la princesa Mette-Marit con Epstein y la condena de su hijo Marius han pasado factura.
En febrero de este año, un sondeo publicado por la cadena pública NRK señaló que un 60% de la población apoyaba la monarquía, el nivel más bajo registrado hasta la fecha, según el mismo medio. Al mismo tiempo, el rey Harald obtenía una nota de 9,2 sobre 10, y la reina Sonia un 8,6. El príncipe Haakon llegaba al 7,9 y su esposa solo a un 3,7. El descontento no solo se atribuía al vínculo de Mette-Marit con Epstein, sino también a la forma en que la familia real lo había gestionado. En 2016, con motivo del 25 aniversario de la subida al trono del rey Harald, el apoyo era del 84%.
Noruega considera a Harald I (entre 872 y 933) el primero de sus reyes. Apodado El de la Cabellera Rubia unificó un conjunto de reinos que rivalizaban entre ellos. Desde entonces, los expertos cuentan más de 60 soberanos. La historia del país como nación moderna e independiente, sin embargo, es más reciente. Después de haber estado unido a Dinamarca y Suecia, los noruegos eligieron a su propio soberano en 1905: Haakon VII, bisabuelo del nuevo rey, Haakon VIII.



