Nuevo ataque a la prensa en Veracruz: secuestrado el reportero Eli Martínez en una agresión armada en Poza Rica
Tras el asesinato del periodista Luis Ángel López este 11 de junio en Poza Rica, su compañero Eli Martínez tomó el micrófono y salió a exigir protección a quienes trabajan en los medios. “Documentar un hecho, tomar fotografías, grabar videos o transmitir información, no constituye ningún delito, ni mucho menos una actividad ilícita”, dijo el reportero alto y claro. No fue la primera vez que insistió en la criminalización que vivían los comunicadores que cubrían la fuente policíaca. Ahora es él quien está desaparecido.
Martínez fue atacado a balazos este lunes en la noche cuando estaba con otro compañero en la avenida 20 de Noviembre. Los dos se echaron a correr, pero Martínez no logró escapar y fue interceptado por hombres armados. Los periodistas de Veracruz exigen una búsqueda inmediata del reportero. En lo que va de año, tres periodistas han sido asesinados ya en el Estado, dos de ellos en la misma población de Poza Rica. El tercer caso, uno de los que más repercusión ha tenido, es el crimen de Roxana Guzmán, después de haber sido secuestrada por un comando armado y que las autoridades no la encontraran a tiempo.
En la calle 4, en la colonia Cazones de Poza Rica, muy cerca de la principal vía de la ciudad, el Bulevar Adolfo López Cortines, quedó el lunes por la noche la motocicleta y la gorra de Elí Martínez. El lugar quedó regado de casquillos percutidos, según reportó en un video en directo el medio local Presente Veracruz. El ataque tuvo lugar justo enfrente de una gasolinera, que cuenta con varias cámaras de seguridad. Esas grabaciones y el testimonio del periodista que estaba con Martínez al momento de la agresión se han convertido ahora en las pistas principales de la investigación.
“La petición es clara: una búsqueda inmediata, efectiva y coordinada para conocer el paradero de Elí Martínez y garantizar su integridad”, ha escrito el periódico local Noreste, donde colaboraba Elí Martínez. El reportero, especializado en nota roja, también había hecho colaboraciones para medios nacionales como Grupo Fórmula. “Se trata de una exigencia humana y solidaria, más allá de cualquier diferencia, que busca únicamente que Elí Martínez sea localizado y pueda regresar con sus familiares, compañeros y seres queridos”, se lee en la publicación.
Veracruz se ha convertido, de nuevo, en el principal foco de ataques contra la prensa. El Estado encabeza la lista con más periodistas asesinados desde el año 2000: 34 crímenes mortales contra comunicadores; la inmensa mayoría siguen impunes. Solo en estos ocho meses, tres nuevos nombres se han añadido a la petición de justicia.
En enero fue asesinado a balazos mientras comía en un restaurante familiar el reportero Carlos Castro, de 26 años. También cubría nota roja y también en Poza Rica. Había estado dentro del Mecanismo de Protección para Periodistas hasta 2024. La pareja y una amiga del reportero fueron desaparecidas tras asistir a su funeral el pasado 10 de enero. Sus familias todavía claman a la Fiscalía por respuestas.
En junio, en la misma avenida y en la misma colonia que ahora ha sido desaparecido Elí Martínez, fue asesinado Luis Ángel López Valdez, reportero del medio Vanguardia de Veracruz, y director de Reportaje Policiaco Veracruzano. El comunicador tenía 29 años. Fue el propio Martínez quien narró en Grupo Fórmula el amedrentamiento que Luis Ángel había vivido por parte de policías de la Secretaría de Seguridad estatal dos horas antes de ser asesinado. Sus compañeros insistieron en que esa debía ser una de las líneas de investigación.
El asesinato de Luis Ángel fue nueve días después del secuestro de Roxana Guzmán. El brutal video que grabó su familia del comando armado entrando en su vivienda sirvió para viralizar el caso, que llegó —a diferencia del resto— a la mañanera de Claudia Sheinbaum. Después de tres semanas, la Fiscalía de Veracruz encontró los restos de Roxana en un rancho en Ixhuatlán del Sureste. Por su crimen han sido detenidos cuatro integrantes de una célula criminal, conocida como Grupo Sombra, y también cuatro policías municipales de Ixhuatlán acusados de haber “proporcionado recursos, alimentos y apoyo logístico en las operaciones del grupo delictivo” cuanto tenían cautiva a Roxana. La Fiscalía ha acusado del secuestro y también del asesinato al presidente municipal de Ixhuatlán, Raúl González Martínez. Según la investigación, el alcalde ordenó el crimen porque la comunicadora tenía una fotografía de él portando un arma larga.

