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La oposición lleva al Congreso la batalla política por la retirada del visado a Andy López: “¡Rompan sus visas!”


“¡Rompan sus visas y compruébenle a la gente que no les interesan!”, lanzó la senadora del PAN, Lilly Téllez, desde la tribuna de la Comisión Permanente —el órgano legislativo que funciona en los recesos de las cámaras— mientras sostenía con una mano una charola de metal. La legisladora, conocida por su estridencia, invitaba a los integrantes de Morena, PT y PVEM a depositar allí su permiso migratorio para ingresar a Estados Unidos y romperlo. Nadie lo hizo. Con esta escena, la oposición abrió el debate sobre la cancelación de la visa a Andrés Manuel López Beltrán, Andy, como se le conoce al hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Fue así como la penúltima sesión del periodo de receso legislativo pasó de la designación de Rogelio Granguillhome Morfín como embajador de México en Irlanda al enfrentamiento entre los dos bloques políticos del país. Téllez desafió directamente al oficialismo. Si la visa —como han sostenido la presidenta Claudia Sheinbaum y personajes de Morena— no es un asunto relevante, dijo la senadora, entonces deberían demostrarlo con hechos. “A ver, rompan sus visas a los que les queda; aquí hay muchos que ya no tienen, pero rómpalas y pónganlas en esta charola para que Andy sienta que su apoyo es de verdad”, insistió.

En su intervención, la panista también ironizó con el nombre de López Beltrán. “Le gusta tanto Estados Unidos al hijo de López Obrador que hasta su nombre lo transformó al idioma inglés: pide que le digan Andy. Ya es lo único que le queda de los Estados Unidos, el nombre: Andy”, dijo. La frase provocó las primeras rechiflas desde las curules oficialistas. Téllez no retrocedió. Acusó a Morena de ofrecer solidaridad de palabra al hijo del expresidente y pidió que la demostraran en la práctica. “Pongan aquí sus visas”, insistió.

Varios oradores después, el morenista Gerardo Fernández Noroña aceptó el desafío, al menos en el discurso. Antes, el senador emprendió una defensa de los hijos de López Obrador y acusó a la oposición de participar en una campaña sin pruebas contra la familia del expresidente. “¿Cuál es el delito de Andrés Manuel López Beltrán, de Gonzalo López Beltrán y de José Ramón López Beltrán? Ser hijos del más grande presidente de la historia moderna del país. No hay una sola prueba”, sostuvo.

Entonces respondió que él mismo rompería su visa si pudiera hacerlo en ese momento, pero que una lesión en una mano, que llevaba con cabestrillo, se lo impedía. “La rompería en este momento, pero no puedo con una mano”, lanzó para decir después que esperaría a recuperarse. La respuesta arrancó gritos y burlas. Por un momento, la visa dejó de ser un documento consular para convertirse en una prueba de lealtad política. Noroña reiteró lo innecesario del permiso migratorio. “No se necesita la visa de Estados Unidos para estar en el corazón de nuestro pueblo”, sostuvo.

La bancada del PRI encontró otro frente para sumarse al ataque. Manuel Añorve, coordinador de los senadores priistas, rechazó que la cancelación del documento pudiera presentarse como una cuestión de soberanía nacional, como han dicho Sheinbaum y la dirigencia del partido gobernante que encabeza Ariadna Montiel. “En Morena ya llegaron al límite y hoy quieren hacernos creer que la soberanía nacional cabe en la cartera de Andy López Beltrán y tiene forma de visa estadounidense”, con ese mensaje tiró el primer golpe.

Para Añorve, hay un puñado de asuntos que presuntamente involucran a tres de los cuatro hijos del expresidente que, a su juicio, deberían ocupar el debate: el huachicol fiscal, los negocios vinculados con obras de infraestructura y las acusaciones que han rodeado a integrantes del círculo cercano a los hermanos López Beltrán. Como ejemplo, reprodujo los viejos audios del empresario Amílcar Olán en los que menciona a Gonzalo López Beltrán, conocido como Bobby, en un caso de presuntos negocios para la explotación de minas de piedra en Oaxaca.

La oposición encontró también una instantánea para alimentar la controversia: una fotografía de José Ramón López Beltrán en una famosa cadena estadounidense de tiendas de conveniencia en Texas. Mientras la discusión giraba en torno a la cancelación de la visa de su hermano, la imagen del otro hijo del expresidente en EE UU sirvió a los priistas para exponer lo que ellos consideran una contradicción. “Viernes y sábado salieron a defender a Andy, pero el domingo salió José Ramón muy campante [en Estados Unidos] contradiciendo a la familia”, refirió.

El tono del debate fue el mismo las últimas dos horas de la sesión. Gibrán Ramírez, a nombre de Movimiento Ciudadano, cerró la pinza. El emecista recordó que el periodo de recesos inició en mayo con otro tema polémico y nada menor. La solicitud del Departamento de Justicia de extraditar a 10 funcionarios y exfuncionarios del Gobierno de Sinaloa, incluidos el gobernador con licencia del Estado, Rubén Rocha Moya, y el senador Enrique Inzunza, por sus presuntos vínculos con el crimen organizado. Y ahora la cancelación del permiso migratorio a Andy. “¿Cómo se ha convertido un asunto personal, la visa de Andrés Manuel López Beltrán, en un asunto de soberanía nacional?”, cuestionó en medio de la guerra de acusaciones. Los opositores hablaron de corrupción, privilegios y negocios al amparo del poder. El oficialismo respondió con señalamientos de subordinación a Estados Unidos. En un escaño quedó la charola de la panista, vacía. Nadie del oficialismo respondió al reto de romper su visa.


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