Los panistas se rebelan contra su liderazgo y presionan para concretar alianzas con el PRI en 2027
Las alianzas entre el PAN y el PRI no están muertas; al menos no a nivel local. En media docena de entidades en las que habrá elecciones en 2027, las dirigencias y liderazgos locales presionan a Jorge Romero, presidente nacional, para que recule en su decisión de no volver a conformar alianzas con el tricolor. Menos de un año ha durado esta definición programática del líder del partido blanquiazul, que en octubre de 2025 anunció el fin de las alianzas con el PRI y el inicio de una nueva era “en la que los panistas apuestan todo al PAN”.
La rebelión en contra de una decisión anunciada por Romero durante el primer relanzamiento del partido ha subido de tono en Estados como Nuevo León, Sonora, Zacatecas y Chihuahua, donde los panistas locales han advertido que no pueden ganar las gubernaturas si compiten solos. “Las alianzas se construirán de manera natural, a partir de los perfiles mejor posicionados, los que más posibilidades tienen de derrotar a Morena, sin importar si son panistas o priistas, o ciudadanos sin partido”, ha explicado un integrante del Comité Ejecutivo Nacional panista, quien ha confirmado que no están cerradas las puertas a coaliciones locales.
Desde octubre de 2025, una semana después del “relanzamiento” de Acción Nacional, EL PAÍS documentó la resistencia de las dirigencias locales a un divorcio definitivo con el PRI, un rompimiento sobre el que no fueron consultadas las estructuras del partido en Estados y municipios. La inconformidad del panismo de territorio obligó a la dirigencia de Romero a mantener abierta la puerta a asociaciones con otros partidos, en la reforma de Estatutos aprobada en noviembre como fruto del “relanzamiento”.
Una de las entidades donde se advirtieron las consecuencias de una medida así fue Coahuila, que el priista Manolo Jiménez ganó en 2023 como candidato de una alianza PRI-PAN-PRD. Tal como lo advirtieron los líderes locales panistas, la ruptura de la alianza provocó que el PAN se desbarrancara en las elecciones locales del pasado 7 de junio, en las que obtuvo el 2,1% de la votación, perdió el registro como partido local y la representación en el Congreso estatal. El PRI, en cambio, demostró que sigue siendo la primera fuerza en Coahuila.
Aun así, la dirigencia de Jorge Romero reiteró en junio pasado su decisión de no conformar alianzas con el tricolor, al considerar que la coalición -fallida en las presidenciales de 2024- desdibujó su oferta política y confundió a su electorado. Sin embargo, dos meses después de la cita electoral en Coahuila, el propio Jorge Romero ha comenzado a matizar su postura: el pasado miércoles, en una conferencia en el Senado, fue cuestionado sobre la política de alianzas rumbo a 2027 y ya no fue tan firme en su rechazo. “En el PAN vamos por triunfos, no por derrotas”, dijo, en referencia a los acuerdos que comienzan a construirse a nivel local.
Presiones desde lo local
En Nuevo León, las dirigencias locales del PRI y PAN están pactando la alianza alrededor de la candidatura del priista Adrián de la Garza, presidente municipal de Monterrey que buscará nuevamente la gubernatura, como lo hizo en 2021. A pesar de que voceros del PAN, como Jorge Triana, hayan descartado recientemente la alianza con el PRI, otros integrantes de la dirigencia saben que la realidad terminará imponiéndose, pues actualmente el panismo local carece de un cuadro tan competitivo como el edil panista. “Adrián es la única manera de impedir que MC retenga la gubernatura, o de que no la gane Morena si Samuel García (actual gobernador emecista) la pierde”, ha dicho uno de los dirigentes consultados.
En Sonora, la candidatura que genera consenso entre los panistas es la del presidente municipal de Hermosillo, Antonio Astiazarán, quien ganó en 2021 y 2024 impulsado por los dos partidos. A la fecha, el alcalde sostiene que la manera de derrotar a Morena en el Estado es con una alianza opositora. “El PAN no puede solo y el PRI no puede solo”, declaró recientemente en una radiodifusora local, contradiciendo la línea de la dirigencia nacional.
Zacatecas es otra entidad en la que el panismo local empuja la apertura de alianzas amplias, incluido el PRI. El tema se ha discutido en el Consejo Estatal del PAN, como la forma más adecuada de impulsar a su precandidato mejor posicionado: Miguel Varela, presidente municipal de Zacatecas capital, quien fue designado en marzo como coordinador estatal para impulsar “la agenda centrada en la familia, la libertad y la seguridad”, un nombramiento hecho por el dirigente nacional, Jorge Romero.
Un caso similar es el de Chihuahua, donde el presidente municipal de la capital, Marco Bonilla, acaba de recibir el mismo nombramiento, “coordinador político estatal” del PAN, lo que lo coloca cerca de la candidatura en un Estado hoy gobernado por Acción Nacional. En esta entidad no es solo el alcalde quien ha manifestado la necesidad de hacer una alianza que incluya al PRI, e incluso a Movimiento Ciudadano, para impedir que Morena gane en junio de 2027; también la gobernadora, Maru Campos, ha hecho saber a su partido que la alianza es la única manera de mantener el Estado, luego de la campaña lanzada por el Gobierno federal y el oficialismo en contra de su administración por la intervención de agentes estadounidenses en un operativo antinarcóticos, en abril pasado.
Otros Estados donde las estructuras locales del PAN empujan los acuerdos con el PRI para que respalde a sus aspirantes son Baja California y Baja California Sur. Mientras que en otros podrían apoyar a priistas: San Luis Potosí (con Enrique Galidno, actual alcalde de la capital); Sinaloa (con el senador Mario Zamora) y Guerrero (con el senador Manuel Añorve). Mád fuentes aseguran que incluso en Aguascalientes y Querétaro -los dos estados donde el PAN está mejor posicionado- la gobernadora Tere Jiménez y el gobernador Mauricio Kuri tampoco han descartado aliarse con el PRI.
Del lado del tricolor, el dirigente Alejandro Moreno ha mantenido abierta la puerta de la alianza con el PAN, incluso para la elección de diputados federales. Apenas la semana pasada, Alito llamó a otros dirigentes de la oposición a “dejar de lado los egos” y unirse en un gran frente político y ciudadano para frenar a Morena. A diferencia del PAN, el líder del PRI dio a conocer desde marzo una lista de posibles candidatos a las 17 gubernaturas que estarán en juego en 2027. El líder priista ha declarado recientemente que, si van en alianza, podrían ganarle a Morena las 17 gubernaturas.

