Cuatro meses de violencia armada en Haití causan más de 600 asesinatos y casi 400 heridos
Entre marzo y julio, al menos 613 personas han sido asesinadas y otras 375 heridas en Haití, en medio de los enfrentamientos entre las bandas criminales que controlan Puerto Príncipe y los ataques de las fuerzas de seguridad, según un nuevo reporte de Naciones Unidas. El informe detalla el recrudecimiento la violencia armada a uno de los peores niveles registrados en dos años.
La mayoría de los incidentes descritos en el reporte ocurrieron entre la comuna de Cité Soleil y la zona conocida como la Plaine du Cul-de-Sac, un área donde convergen barriadas populares y naves industriales, además del puerto de contenedores, el aeropuerto internacional de la capital y las dos carreteras principales que comunican con el norte del país y con la terminal petrolera.
“El 90% de las personas fallecidas y heridas fue documentado en incidentes de violencia de bandas; casi el 9%, durante operaciones de las fuerzas de seguridad; y el 1%, como resultado de actos de violencia popular contra personas sospechosas de estar afiliadas a bandas”, dice el documento elaborado por el Servicio de Derechos Humanos de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH, por sus siglas en francés) y cedido a EL PAÍS. De este grupo, casi un tercio (214 fallecidos y 139 heridos) no tenía relación con el conflicto o las bandas y fueron alcanzados por balas perdidas o agredidos bajo sospecha de tener vínculos con bandas rivales o con las fuerzas de seguridad; entre ellos se cuentan 111 mujeres y 77 niños.
Como consecuencia de estos enfrentamientos, más de 18.000 personas se han visto obligadas a huir de sus hogares y unas 176 mujeres y niñas, de entre 10 y 71 años, han sido víctimas de abusos sexuales cometidos por integrantes de bandas criminales, afirma Naciones Unidas. Los expertos también reportan vínculos de funcionarios de la Policía Nacional de Haití (HNP, por sus siglas en francés) con estos grupos y refieren que al menos cinco agentes han sido detenidos por participar en secuestros, actuar como escoltas de pandilleros y suministrarles armas y municiones.
La Oficina de Naciones Unidas en Haití no había documentado tantos enfrentamientos y violaciones de derechos humanos en este sector de la capital desde principios de 2024, cuando murieron 402 personas y 254 fueron heridas en las batallas territoriales entre las alianzas criminales G9 y G-PèP.
En el reporte publicado el 6 de agosto atribuyen la intensificación de la violencia a la reconfiguración y debilitamiento de Viv Ansanm, la coalición liderada por Jimmy Chérizier (alias Barbecue) que logró agrupar a distintas pandillas de las facciones de G9 y G-PèP. También la relacionan con el incremento de las operaciones de seguridad que comenzaron a finales de 2025 en algunas de las áreas controladas por las bandas criminales; entre marzo y julio se ha habido unos 20 operativos ejecutados por unidades especiales de Policía Nacional de Haití, en algunos casos con el apoyo de compañías militares privadas contratadas para combatir a las pandillas. En esos ataques, han muerto al menos 55 personas y 41 han sido heridas; al menos 30 de las víctimas no tenían relación con las bandas criminales.
La violencia de este año ha ocurrido en cuatro grandes oleadas, según relata el informe, con días y semanas de gran intensidad. El ciclo comenzó el 6 de marzo con choques de las bandas Tokyo, 400 Mawozo y Canaan contra Chen Mechan, Pierre VI y Terre Noire, que dejaron al menos 74 muertos y otras 76 heridos en una semana. Luego, el 28 de marzo, nueve pandilleros de Canaan murieron en cuatro ataques con drones explosivos lanzados por una empresa militar privada. La hostilidad disminuyó tras una mediación promovida por empresas que aún operan en el área. El 19 abril los enfrentamientos aumentaron otra vez, con 117 muertos y 125 heridos en una semana. El 10 mayo se reanudaron con al menos 147 personas muertas y otras 75 heridas en cuatro días. En junio continuaron los combates: el día 13, al terminar el partido de la Copa del Mundo de fútbol entre Haití y Escocia, 61 personas murieron y 20 salieron heridas en un ataque contra una celebración callejera; luego la lucha entre bandas siguió sumando asesinatos y expandió su territorio hasta alcanzar el área de la terminal de combustibles de Varreux.

Mientras tanto, la Fuerza de Represión de las Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) no termina de desplegarse. La GSF es una fuerza internacional con 5.550 efectivos que fue autorizada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en octubre de 2025 para combatir a las bandas, facilitar el acceso de la ayuda humanitaria y proteger a la población y las infraestructuras del Estado. Según el reporte, esta fuerza “realizó patrullajes regulares en determinadas zonas de Cité Soleil, pero no participó en operaciones contra las bandas”. Tanto el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, como representantes de la GSF han pedido más apoyo internacional para poder actuar.


