El incendio de Niebla (Huelva) está “fuera de la capacidad de extinción” y obliga a desalojar a 800 personas tras afectar a más de 20.000 hectáreas
El incendio declarado el pasado jueves en Niebla (Huelva) ha obligado este lunes a realizar un nuevo desalojo preventivo de unas 300 personas residentes en la localidad sevillana de El Madroño y la zona de Las Delgadas, en el municipio onubense de Zalamea la Real. Estas se suman a las casi 500 que permanecen desplazadas de Berrocal y aldeas como El Pozuelo o Marigenta desde última hora del sábado. La decisión ha sido tomada por la dirección de la emergencia ante la posible evolución de las llamas hacia las poblaciones y que pueda afectar también a las rutas de salida. El fuego sigue esta jornada en una situación de “extrema complejidad” y “fuera de la capacidad de extinción”, según ha advertido Antonio Sanz, consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, quien ha explicado que el fuego ha afectado ya a más de 20.000 hectáreas. También ha explicado que no ha habido “ninguna ventana de oportunidad para atajarlo” y que la lucha está siendo “una carrera de fondo y con obstáculos cada vez más difíciles”.
“Declarado un incendio forestal en Niebla”, avisaban desde el Plan de Emergencia por Incendios Forestales de Andalucía (Infoca) el pasado jueves poco después de las 19.30. Desde entonces, el número de medios antiincendios no ha hecho más que crecer porque las llamas han avanzado rápido debido a la abundante vegetación de la sierra y la existencia de fuertes rachas de viento. Las enormes columnas de humo generadas estos días han ocupado el horizonte de buena parte de la provincia onubense y eran claramente visibles también desde la ciudad de Sevilla. Para luchar contra el fuego este lunes son ya casi 600 bomberos —314 del Infoca, 250 de la Unidad Militar de Emergencias, 20 del consorcio sevillano y 18 llegados desde Cáceres— así como 169 vehículos, 21 medios aéreos entre aviones y helicópteros tanto del Gobierno como de la Junta de Andalucía y 12 máquinas buldóceres.
Estamos ante un incendio fuera de capacidad de extinción, no por falta de medios, sino por su propio comportamiento.
Los fenómenos convectivos generan focos secundarios a varios kilómetros, reducen la eficacia de los medios aéreos y pueden poner en peligro a los intervinientes… pic.twitter.com/haFJIBEL9X
— Antonio Sanz Cabello (@antoniosanz) August 10, 2026
A pesar del enorme operativo, Sanz ha pedido ser “realistas”. “No hay una previsión de que el incendio finalice de forma inminente. Quedan horas y probablemente días de trabajo intenso, pero estamos convencidos de que terminaremos ganando esta batalla”, ha señalado desde el puesto de mando avanzado, donde ha insistido que “los fenómenos convectivos [del incendio] generan focos secundarios a varios kilómetros, reducen la eficacia de los medios aéreos y pueden poner en peligro a los intervinientes”. Circunstancias, además, que hacen que control es, en algunas zonas, “imposible”.
Sanz ha subrayado que las 20.000 hectáreas afectadas son “superficie recorrida, no [necesariamente] zonas quemadas” y que durante la noche del domingo se pudo seguir avanzando en las tareas de extinción, pero que “el extenso perímetro, la orografía y la complejidad de las maniobras exigen un trabajo constante y muy preciso”. La estrategia, según ha dicho, ha consistido en la ejecución de fuego técnico combinado con el despliegue de maquinaria pesada con el objetivo de consolidar una línea de defensa en la zona norte y, a la vez, asegurar el perímetro que rodea las poblaciones desalojadas cautelarmente, entre las que se encuentran el municipio de Berrocal o las aldeas de El Pozuelo o Marigenta, que suman casi 500 vecinos fuera de sus viviendas. La mayoría se encuentran en segundas residencias o en casas de familiares, aunque un grupo de 27 vecinos permanece atendido en el teatro municipal de Zalamea la Real por un operativo coordinado por Cruz Roja, Protección Civil y el Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA).



“Tenemos que salir por el humo”
A primer hora de la tarde, la dirección de Emergencia, sin embarga, aumentaba en 300 más las personas desalojadas. Lo hacía al ordenar el alejamiento preventivo de Las Delgadas —en Zalamea la Real (Huelva)— y del núcleo principal de El Madroño (Sevilla), además de sus cuatro pedanías: El Álamo, Juan Antón, Juan Gallego y Villargordo, que han sido chequeadas para comprobar que no quedaba nadie. “Tenemos que salir principalmente por el humo”, ha explicado la teniente alcalde del municipio, Sandra Acevedo, quien ha pedido a sus vecinos a realizar el desalojo “con calma”, según recoge Europa Press.
La imposibilidad de mantener segura esas zonas debido al rápido avance de las llamas ha aconsejado evacuar a las poblaciones con tiempo para hacerlo de manera ordenada y asegurar que las rutas de salida están libres. Los planes de contingencia tienen en cuenta, además, “la elevada proporción de personas mayores de 65 años y las limitaciones de una red viaria condicionada por la orografía y el entorno forestal”, han subrayado desde la Junta de Andalucía. Los residentes de Las Delgadas serán trasladados al centro de atención habilitado en el Teatro Municipal Ruiz Tatay de Zalamea la Real y el de El Madriño hacia El Castillo de las Guardas. “Nadie puede volver a las zonas desalojadas. No es una recomendación, sino una instrucción de obligado cumplimiento”, ha recordado el Consejero de Presidencia.
En cuanto a la situación del tráfico, se ha procedido al corte de la carretera SE-6402 entre Aznalcóllar y El Álamo. Y permanecen afectadas por cortes o restricciones la HU-3106, la A-493, la HU-5104, la HU-4103 y la HU-6104. También continúa cortado un camino entre Marigenta y Las Delgadas.
Por otro lado, el Plan Infoca ha dado esta mañana por controlado otro fuego iniciado este domingo en el paraje Camino de la Cumbre de Villablanca, también en Huelva, en el que sigue trabajando un equipo de bomberos forestales con un vehículo autobomba para evitar la reactivación de los puntos calientes. Poco después, daba también por extinguido un tercer fuego en la provincia andaluza, en esta caso en el paraje Cueva de la Mora, en Almonaster La Real, que se declaró el pasado sábado.

