El Gobierno despliega una barrera flotante en la frontera de Ceuta para cumplir la sentencia del Supremo
Las fuerzas de seguridad españolas han desplegado una barrera neumática de unos 500 metros de longitud junto al espigón fronterizo del Tarajal, entre Ceuta y Castillejos, para frenar la llegada de migrantes. Fuentes de La Moncloa consideran que, además, con esta instalación se podrá devolver a Marruecos a quienes las superen, sin incumplir la sentencia del Tribunal Supremo que determinó que no se puede ejecutar esa medida con quienes entren a nado en esta ciudad autónoma y Melilla, ya que los magistrados concluyeron que el rechazo exprés solo es aplicable a quienes tratan de entrar “superando los elementos de contención fronterizos establecidos, como las vallas”.
La colocación de la nueva barrera flotante, así como la presencia del Ejército y el gran despliegue de medios marítimos, ya han frenado las entradas de personas en Ceuta. En la tarde de este sábado, solo se registra algún intento esporádico. Según han informado fuentes policiales y ha podido comprobar EFE, cerca de una decena de unidades marítimas, tanto de Salvamento Marítimo como de la Guardia Civil y de la Marina Real marroquí, se encuentran plantados en las inmediaciones del espigón.
La barrera flotante, instalada por el Ministerio del Interior, cuenta con una altura en superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida de hasta un metro de profundidad. Esta estructura se combina con una primera línea de boyas fondeadas proporcionadas por la Armada. Este elemento de contención, junto con la presencia de la Guardia Civil, ha permitido que no se haya producido ninguna nueva entrada ilegal en la ciudad de migrantes, pese a intentarlo un reducido número de personas por el mar, las cuales han sido interceptadas por Marruecos; según comunican las fuerzas de seguridad.
Fuentes del Ministerio del Interior informaron este sábado del inicio, a las 7.50, de la instalación de barreras de contención en el espigón del Tarajal. La Moncloa considera que esta medida permite recuperar las denominadas devoluciones en caliente de migrantes que accedan irregularmente a territorio español a través del mar. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya avanzó el viernes que se produciría un “despliegue de boyas en el espigón para dar cumplimiento a la sentencia” del Supremo.
Las devoluciones en frontera están reguladas en la disposición adicional décima de la ley de extranjería, que señala: “Los extranjeros que sean detectados en la línea fronteriza de la demarcación territorial de Ceuta o Melilla mientras intentan superar los elementos de contención fronterizos para cruzar irregularmente la frontera podrán ser rechazados a fin de impedir su entrada ilegal en España”. En una reciente sentencia, dictada sobre el caso de un migrante que recurrió su entrega a las autoridades de Marruecos después de ser interceptado en alta mar en 2024 cuando intentaba entrar a nado en Ceuta, el Supremo interpretó esa norma y concluyó que no puede aplicarse a quienes accedan a las ciudades autónomas sin superar ningún elemento de contención. Sin embargo, el tribunal añadía que “nada impediría que, de establecerse elementos de contención en el mar para proteger la línea fronteriza” en el agua, el rechazo exprés pudiera aplicarse “a quienes pretendieran cruzar irregularmente la frontera superando esos elementos de contención marítimos”.
Por su parte, el presidente del PP y líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha tachado de “ridícula” la medida del Ejecutivo de instalar una barrera de contención en el espigón de Ceuta de 500 metros en el mar. “Si ahora valen las boyas, ¿por qué no se pusieron mucho antes?”, ha cuestionado el popular.

